¿Quiénes somos?

La visión educativa de nuestros Centros Educativos brota del Evangelio de Jesús.

Mary Ward fundó el Instituto en 1609, viendo la importancia vital que la labor de la Educación suponía para la sociedad de su tiempo. Puso un especial acento en el desarrollo de la fe y, en aquellos momentos históricos, en la educación de la mujer; de manera que la razón de ser de nuestros Colegios es ser plataforma de evangelización.

Desde esta perspectiva intentamos ser fieles a su carisma: “Servir a la Iglesia en el cuidado y fomento de la fe”. Haciendo nuestro su planteamiento educativo, subrayamos ciertos valores y elegimos una determinada pedagogía y organización.

Tras la muerte de Mary Ward, el Instituto se fue expandiendo por todo el mundo y su Proyecto Educativo está hoy presente en los cinco continentes. La educación es un distintivo histórico en la misión del Instituto de la Bienaventurada Virgen María (IBVM).

Mary Ward, enraizada en la espiritualidad ignaciana, creía  en la capacidad tanto del hombre como de la mujer para “Buscar y hallar a Dios en todas las cosas, ofreciendo una educación de calidad que preparara a su alumnado para dar respuestas a la sociedad de su tiempo.

El IBVM hoy es consciente de que el desarrollo y cuidado de la fe sería imposible sin fomentar el diálogo multicultural e interreligioso. Un diálogo sincero y respetuoso lleva a una mayor tolerancia y entendimiento. Éstos, a su vez, ayudan a promover la paz y la justicia en el mundo.

Los Colegios del IBVM ofrecemos una educación católica basada en:

 

  • Libertad: La libertad es un proceso de progresiva liberación de condicionamientos internos y externos, de crecimiento en responsabilidad, en el respeto a la libertad ajena y en el rechazo a toda restricción, manipulación y opresión de la libertad de las personas, grupos y pueblos.
  • Justicia: El sentido de la justicia en las relaciones personales, económicas y políticas supone una sensibilidad y una conciencia comprometida en la transformación de estructuras injustas. La promoción de la Justicia, la Paz y la Integridad de la Creación (JPIC) es un imperativo evangélico y una prioridad en la educación de los Colegios del Instituto.
  • Verdad: Buscamos la verdad sin prejuicios, con el convencimiento de  que “La verdad nos hará libres”. “Ama y di la verdad en todo tiempo” (M. Ward).
  • Alegría: Tenemos una visión positiva de la persona y del acontecer humano, motivando la esperanza y la alegría, que deben ser el talante habitual de educadores/as y alumnado.

 

La educación en estos aspectos fundamentales sólo será posible si la vida de nuestros colegios encarna, en sus estructuras y en sus educadores/ as, lo que queremos transmitir.